Ya opino yo por ti.

17.08.2018

Un hecho es aquello que ocurre y puede ser demostrado sin que nadie lo pueda rebatir, "me llamo un comercial de telefonía para mejorar el servicio que tengo". Una opinión o juicio, para mí no hay gran diferencia entre ambas, es valorar la efectividad de la llamada, lo que para mí puede haber sido un desastre "me ofrece llegar a 4 megas de ADSL cuando ya tengo 10", para otra persona, aunque sea solo por tocarme aquello que hace que me llame Francisco y no Francisca, puede haber sido una ejecución perfecta de venta que no he sabido interpretar. Joder ¿podía consultar mi contrato antes de llamar no?

La diferencia entre un hecho y un juicio es una de las diferencias más importantes que nos enseñan cuando empezamos en el mundo del coaching y aunque la diferencia es evidente, estamos en el mundo, ojo no en el país, donde si no opinas eres un bicho raro. Fijaros en la paradoja, eres un bicho raro por no opinar (juicio) u opinas para no ser un bicho raro (juicio). ¿Aquí donde está el hecho? Seguro que alguno está opinando al respecto. El hecho, o mi interpretación del mismo, es que la crispación existente es tal que uno ya solo dedica quince minutos al día a ver o leer información e intentar, reconozco que no siempre lo consigo, interpretar la misma. Es de locos. Después de ese tiempo quedaría muy cool decir que dedico mi tiempo a cosas más interesantes y productivas para mi equilibrio personal, aunque mentiría como un... (cada uno que termine esta frase para no ofender a nadie). Entre internet, las redes sociales, la radio, la tele y cualquier otra cosa que se os ocurra es imposible no estar, no al día, al segundo de las opiniones de la actualidad. Hoy por ejemplo me he quedado de piedra ante la noticia (hecho) de una mujer, gerente de un banco, que había robado durante años a un hombre un valor más o menos de 1,5 millones de euros, yo sin menos no salgo de casa. Pues algún experto en interpretación, opinión por supuesto, como los políticos, banqueros y parecidos roban, a esta la perdonamos. Dejo que cada uno saque sus propias conclusiones, juicios por supuesto. Luego están aquellos que sientan cátedra cuando hablan, opinando claro está, y no solo se conforman con opinar, te dicen que tienes que opinar tú ya que, y líbranos del mal, como no pienses como ellos...

Alejandra Valcárcel pertenece al departamento de comunicación de la escuela de negocios IDE-CESEM y en el acertadísimo articulo (opinión) "La transformación de los liderados", publicado en el número 52 de la revista INNOVATIA escribe "Después de estas reflexiones y sin tener todavía demasiado claro el porqué de la victoria de un líder 'no convencional', lo que sí sabemos es que, partiendo del mundo actual, ya no basta sólo con comunicar, hay que tomar partido, enlazar sentimientos, asumir que la polémica es imprescindible y el silencio ya no es, para nada, rentable para casi nadie y menos para los líderes. El mundo ha cambiado y con él las formas de liderar y de ser liderados". Yo por mi parte añadiría algo fundamental ya que de otra forma todo se puede ir allí donde no queremos ir: Debemos respetar las opiniones de otros al igual que debemos exigir que las nuestras sean respetadas, no debemos caer en el insulto, la prepotencia y la manipulación, lo cual de una manera u otra ya estoy intentando hacer al pedir a aquellos que no respetan nada... que lo hagan.

Francisco Ramos

Coach Consultor

Coaching | Consultoría | Asesoría | Neuromarketing | Control de Gestión | Formación | Mentoring | Francisco Ramos